Podemos sintetizar la doctrina de la Comunidad en sus puntos más importantes:
1° El ser humano tiende a lograr su felicidad.
2° El dolor y el sufrimiento se oponen a la felicidad.
3° El dolor es físico y su retroceso depende del avance de la sociedad y de la ciencia. El sufrimiento es mental y su retroceso depende de la reconciliación consigo mismo.
4° Se sufre por vivir situaciones contradictorias, por recordarlas y por imaginarlas. Esas son las tres vías del sufrimiento.
5° Únicamente, un verdadero sentido de la vida proporciona unidad, logra reconciliación, esto es: rompe la contradicción en las tres vías.
Resumiendo: cuando surge el verdadero sentido, el ser humano se reconcilia consigo mismo, haciendo retroceder el sufrimiento y despejando el camino de la felicidad.
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Foto José Luis Perrino
La exposición de la doctrina admite diferentes profundizaciones. Así, se le da un nivel distinto al presente comentario, respecto del que aparece en los temas formativos del capítulo II. En grandes rasgos, podemos decir lo siguiente: 1° El ser humano tiende al logro de lo que cree que es su felicidad;
2° El dolor y el sufrimiento se oponen a esa felicidad;
3° El dolor es físico y su retroceso depende del avance de la sociedad y la ciencia, mientras que el sufrimiento es mental y su retroceso depende del sentido de la vida que se tenga;
4° Se sufre por vivir situaciones contradictorias, pero también por recordarlas y por imaginarlas a futuro. Esas formas, son llamadas las "tres vías del sufrimiento";
5° Puede haber provisorios "sentidos" de vida que permitan sobrellevar distintas etapas de la existencia, pero todos ellos están sometidos a es definitiva verdad: "La vida no tiene sentido si todo termina con la muerte";
6° El verdadero sentido de la vida surge con el reconocimiento de que no todo termina con la muerte. Este reconocimiento permite romper las tres vías del sufrimiento, dando unidad y dirección al ser humano. La vida sufre una conversión total y los problemas cotidianos aparecen dimensionados como problemas superables en el camino del aprendizaje y perfeccionamiento;
7° El reconocimiento de que no todo termina con la muerte, o lo que es igual, de la trascendencia más allá de la muerte admite las siguientes posturas: a) la evidencia indudable (aunque sea indemostrable e intransferible a otros), dada por la propia experiencia; b) la simple creencia dada por educación u ambiente como si fuera un dato indudable de la realidad; c) el deseo de poseer la experiencia o la creencia; d) la sospecha intelectual de la posibilidad de supervivencia sin experiencia, sin creencia y sin deseo de poseerlas;
8° Esas cuatro posturas y una quinta que niega toda posibilidad de trascendencia, son llamadas "los cinco estados del sentido de la vida". Cada estado admite, a su vez, distintos grados de profundidad o definición. Tanto los estados como los grados son variables, pero en un momento dado de la vida, permiten definir la coherencia o contradicción de la propia existencia y, por tanto, el nivel de libertad o sometimiento al sufrimiento. Este es, además, un punto práctico, porque se puede examinar cualquier momento de la vida pasada ubicándolo en el estado que le correspondía, comprobando cómo la vida se organizaba de acuerdo a él. Lógicamente ese examen vale para comprender el momento actual;
9° Cualquiera sea el estado y el grado en que se encuentre una persona, puede avanzar o profundizar en él, merced al trabajo sostenido en la dirección que propone la doctrina. |
Resumiendo: La doctrina de la Comunidad explica que el verdadero sentido de la vida está relacionado con la afirmación de la trascendencia más allá de la muerte; que el descubrimiento de ese sentido, transforma a la vida influyendo en las tres vías de sufrimiento y que toda persona puede lograr o perfeccionar ese sentido cualquiera sea el estado y grado en que se encuentre respecto a él.
Extraído del Libro de La Comunidad para el desarrollo humano.